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El aprendizaje cooperativo como «kit de supervivencia personal, laboral y emocional»

16 abril 2018

Blanca Pousa, responsable pedagógica de las Hijas de la Caridad de la Provincia España Norte, apuesta por «el aprendizaje cooperativo como una de las herramientas más poderosas para que los jóvenes se sientan seguros al gestionar su vida adulta».

En sus colegios utilizan aprendizaje cooperativo. ¿Qué les hizo apostar por esta metodología? 
El mundo laboral va a exigir trabajar en equipo, escuchar, debatir, argumentar, aceptar, compartir y consensuar. Son competencias que una persona ha de tener en su ADN social y profesional. Eso nos obliga a dotar a los jóvenes de unas herramientas que les pongan en una situación de seguridad personal para gestionar su vida adulta. Esta mochila de recursos ha de poseer unos mínimos básicos, un kit de supervivencia personal, laboral y emocional. Por eso elegimos el aprendizaje cooperativo. Nos parece una de las herramientas más poderosas para conseguirlo, partiendo de la inclusión, del trabajar con todos y de la promoción al máximo de las cualidades, aptitudes y actitudes de todos y cada uno de los niños que pasan por nuestros colegios. Como se recoge en nuestro proyecto educativo, el alumno es el constructor de su propio saber. Para poder implantar esta metodología en todas las aulas de nuestros centros, nos planteamos la necesidad de formar a nuestro profesorado. Sor María José Blanco, antigua consejera de enseñanza de la Provincia de Gijón, y Sor Prudencia Sáez, la actual consejera de la Provincia España Norte, supusieron un rol esencial de motivación y apoyo en esta decisión. Por otra parte, este proyecto no se sería posible sin el liderazgo que ejercen los coordinadores de centro. 

¿En qué consiste el programa de formación? ¿En cuántos centros lo han puesto en marcha? 
La formación se desarrolla a lo largo de tres cursos escolares, siguiendo el modelo AC/CA desarrollado por Pere Pujolàs y José Ramón Lago, autores del programa de trabajo cooperativo en distintos materiales de Edelvives. En estos momentos, están formándose todos los centros de Galicia (8 en total), 3 de los 4 de Asturias y 1 de Cantabria. Para el curso que viene, el 2018-2019, estos centros completarán su formación y se unirán los 3 colegios restantes de Cantabria. Esperamos incorporar los centros del País Vasco, Madrid y los de Castilla y León en breve plazo.

¿Con quién contactan para que les ayude a ponerlo en marcha? 
Raquel Medina, responsable de Asesoría Pedagógica de Edelvives, fue quien nos ayudó a diseñar y organizar todo el plan de formación, abriéndonos las puertas con la Universidad de Vic. Por otra parte, está José Ramón Lago, quien no solo imparte y coordina a otros formadores, sino que está implicado a unos niveles que nunca le agradeceremos lo suficiente: viajes de madrugada, horas de aeropuerto y, sobre todo, su ilusión por ofrecer todo su saber por su afán de mejorar el mundo a través de la inclusión.

¿Ven en los proyectos de Edelvives una ayuda a la hora de poner en marcha esta nueva metodología en el aula?
Por supuesto. Edelvives es una de las patas sobre las que se está edificando este proyecto de escuela inclusiva y formadora de personas que afronten con seguridad y confianza el futuro. Además, el aprendizaje cooperativo, al estar incluido en la estructura del proyecto, facilita su día a día en el aula.

¿Qué ha supuesto para la institución este giro metodológico? ¿Qué ventajas y dificultades se han encontrado durante el camino?
Es pronto para hacer una evaluación. Aun así, podemos adelantar que la unidad de acción potencia la coherencia interna de los proyectos educativos porque coordina al profesorado tanto horizontal como verticalmente e implanta un estilo de trabajo diferente entre los equipos docentes. Los profesores han de ser técnicos que dominen las herramientas y esto se logra básicamente a través de planes de formación de larga duración, sesiones espaciadas que faciliten la «digestión» de conocimientos y la incorporación paulatina y progresiva a la práctica diaria. Hemos cometido errores y, doy por hecho, que cometeremos aún unos cuantos más. Pero tenemos claro que son una gran fuente de aprendizaje y que nos ayudarán a mejorar. Este plan exige un gran esfuerzo al profesorado, empeño que en numerosas situaciones les obliga a invertir su tiempo y un aumento en su carga de trabajo. Exige cambios y un cambio siempre es un reto.